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martes, 19 de octubre de 2010

10 LECCIONES DE LIDERAZGO DEL RESCATE DE LOS MINEROS CHILENOS

Comentario de EmprendedoresNews, análisis de liderazgo de la situación de rescate de los mineros chilenos, gran ejemplo de nacionalidad, eficiencia y humanidad.

 
  1. Ante una crisis, lo mejor es asumir la situación en toda su gravedad, entender que el tiempo es un factor clave y cambiar todas las prioridades que hagan falta.
  2. La comunicación por parte de la jerarquía debe encontrar un equilibrio: ni agravar el desánimo ni generar expectativas infundadas sobre la facilidad para superar el problema.
  3. La presencia de las autoridades en el medio de un problema es una señal de compromiso que vale más que mil enunciados de principios.
  4. El hecho de que exista una cultura de trabajo en equipo marcará una de las diferencias fundamentales para salir de la crisis.
  5. El plan de contingencia debe plantearse metas de corto plazo, concretas y realizables.
  6. La organización debe tener la suficiente flexibilidad como para aceptar nuevos liderazgos y la delegación de autoridad en temas específicos.
  7. Todas las acciones deben estar en el marco de un plan que contenga un análisis de riesgo, de manera de no apurar procesos cuando esto puede ser contraproducente.
  8. En la crisis, todos deben ocupar un rol tendiente al objetivo en común y nadie debe sentirse ajeno a esa tarea.
  9. Escuchar una voz externa puede ser de ayuda: aporta una visión más abarcativa que es imposible tener desde el centro del problema.
  10. Hasta el peor desastre puede ser una oportunidad para recuperar la esperanza y la mística.
Más detalle del análisis en: http://www.emprendedoresnews.com/liderazgo/las-10-lecciones-de-liderazgo-que-dejo-el-rescate-de-los-mineros.html

martes, 28 de septiembre de 2010

¿Te está microgestionando a tí mismo?

STEVEN DEMAIO : Desde el Harvard Business Review, Lunes 3 de Agosto de 2009
 
La microgestión no siempre es causada por una persona sobre otra. tu puedes fácilmente ser la víctima sin saberlo de su propio masoquismo. La auto-microgestión es difícil de ver, pero puede tener un efecto prejudicial sobre tu capacidad para hacer las cosas, ya sea que trabaje para sí mismo o con un equipo. Existen pocos incentivos para reconocerlo porque, después de todo, ¿con quién se va quejar? Esto es lo que hago para mantener bajo control al microgestor que existe en mí y también para reconocer cuándo efectivamente ofrece algo de valor.

1. No perder de vista el panorama general, incluso cuando se esté realizando un trabajo de bajo perfil. El microgestor clásico tiende a apuntar hacia los detalles inmediatamente, de modo que incluso las mejores sugerencias parecen quisquillosas. Si tu haces eso con tu propio trabajo, experimentará una sensación generalizada de frustración; y como no tendrá a nadie a quien difamar, tu sesión de trabajo se convertirá en una carga para ti y solo para ti. No importa lo pequeña que sea la tarea que está realizando, no pierda de vista el propósito superior. Eso te ayudará no sólo a evitar la frustración, sino que le permitirá realizar el trabajo más rápidamente.

2. Evita autocorrecciones en la mitad del proceso, especialmente en tu primer ensayo. tu primera sesión sobre el proyecto debería ser la más larga. En esa sesión, concédete la oportunidad de experimentar el arco completo del esfuerzo. No comiences arreglando un pequeño ángulo antes que haya construido la estructura básica. Así como es contraproducente que un ejecutivo impaciente le quite prematuramente el trabajo a un empleado para arreglar los detalles, tu socavarás tu propio trabajo si te miras a tí mismo como un halcón y desciende en picada para detenerse en minucias antes de que hayas terminado con lo básico. Quizás tus propias garras no te duelan tanto como las de otra persona, pero derraman la misma cantidad de sangre.

3. Cuando no sea posible delegar tareas completas, delega microdecisiones. Todos saben que a los microgestores les es difícil delegar. Por cierto, ciertas tareas simplemente deben ser realizadas a solas, especialmente si tu trabajas para sí mismo. Pero hay momentos en que una rápida consulta con un colega en quien confías, incluso si es por e-mail, puede ayudarte a tomar una decisión sobre algo que podría enredarlo si tu única caja de resonancia es tu propio cerebro. A menudo tu sólo necesitas otro par de ojos u oídos agudos (“¿Voy por buen camino en relación a esto?”); a veces te enfrascas en un punto final que alguien con más experticia podría solucionar en un santiamén. La delegación de microdeciciones te pueden salvar de la auto-microgestión.

4. Reconoce que el microtrabajo tiene su lugar. La calidad de un proyecto sí depende, en parte, de trabajar bien los detalles pequeños de modo que no se tornen en obstáculos. Si tu trabajo se llena de pequeñísimas imperfecciones, las tendencias de la microgestión de aquéllos quienes lo reciben pueden entrar en acción y nublar su capacidad para ver lo esencial con claridad. Aunque nunca deberías perder de vista el panorama general en ninguna de las etapas, debes ser muy exigente respecto de los detalles cuando corresponde. La mala microgestión a menudo es el resultado de la impaciencia, pero la buena microgestión requiere paciencia.

Fuente: http://www.hbral.com//blog/blog.asp?modulo=2&idBlog=31

jueves, 23 de septiembre de 2010

SEA UN LÍDER CREATIVO: PIENSE EN PEQUEÑO.

STEWART D. FRIEDMAN, desde el Harvard Business Review.3 de Agosto de 2009.


¿Qué tipo de liderazgo necesitamos ahora? : Ésta fue la pregunta que hice la semana pasada al comienzo de un taller de un día dirigido a un grupo de mujeres de alto nivel de una importante empresa de tecnología con sede en la costa oeste de Estados Unidos. Y he estado planteando la misma pregunta a miles de otros profesionales de empresas en los últimos 12 meses en entornos parecidos en todo el país. Hace sólo unos días, en Puerto Rico, hice la misma pregunta a un grupo de ejecutivos y, una vez más, escuché más o menos la misma respuesta que siempre escucho.


¿Cuáles son las respuestas más comunes? Adaptativo, flexible e innovador: Debido a la sensación de turbulencia generalizada que existe en la mayoría de nuestras vidas estos días, el atributo del liderazgo que más a menudo surge como importante es la capacidad de lidiar con el caos. En pocas palabras: la creatividad lúdica.

Hoy, más que nunca en mi experiencia, las personas sienten una necesidad de ejercer mayor control. Cuando uno cree en la capacidad propia de generar nuevas formas de hacer las cosas –es decir, cuando uno tiene la confianza y la competencia para producir un cambio significativo–, es menos probable que uno se entregue a las ansiedades desestabilizadoras que son el resultado de no saber cómo uno lidiará con el próximo obstáculo que cruce su camino.


En consecuencia, lo que es más esencial para nosotros en el universo del liderazgo global 2.0 es la capacidad de ser creativos como líderes. La verdadera buena noticia es que usted puede aprender a ser un líder más creativo, en su trabajo –independientemente de su cargo– y en las otras partes de su vida, lo que le proporcionará por ende un sentido mayor de control respecto de la turbulencia.
El liderazgo es la capacidad de movilizar a las personas hacia metas valoradas; es decir, producir un cambio sustentable; sustentable porque es bueno para usted y para las personas que son más importantes para usted.

MAPA GLOBAL DE SEGUIDORES