Países abiertos a la inversión crecerán con más fortaleza.
Portafolio.co enero 15 de 2012 - 7:46 pm
¿Adivine cuál economía creció más rápido en los últimos siete años: A) La de Venezuela, de Hugo Chávez, famosa por sus nacionalizaciones y su ‘socialismo del siglo XXI’ o B) La de Chile, conocida desde hace muchos años como un paraíso capitalista para los inversionistas.
A algunos les podría sorprender que la respuesta sea la opción A.
En los últimos años, los precios de las materias primas han determinado el crecimiento de Latinoamérica más que cualquier otro factor, lo que hace que los países puedan cerrarse a la inversión y aún así crecer con fuerza mientras sigan exportando grandes cantidades de petróleo o mineral de hierro a China y otros destinos.
Venezuela, el principal exportador de petróleo de la región, promedió un crecimiento del 4,6 por ciento desde el 2005, frente al 4 por ciento de Chile, el principal exportador de cobre del mundo.
Un ejemplo incluso más claro del reinado de las materias primas es Argentina, con un crecimiento promedio del 7 por ciento durante el mismo periodo.
El alto precio de la soya y otras exportaciones agrícolas contrarrestaron la dura postura del Gobierno hacia las empresas de energía y otros inversores.
Pero ahora, hay señales de que la tendencia está cambiando.
En América Latina, el 2012 sería el año en que el clima de negocios restablecería su supremacía como el principal motor del crecimiento.

